
En los sectores de mayor humedad del Área Natural Protegida Cañada Molina, la flora autóctona exhibe un ejemplar de alto valor biológico e identitario: la nalca, conocida técnicamente como Gunnera tinctoria y denominada popularmente como pangue. Esta especie herbácea de gran porte, caracterizada por sus imponentes hojas perennes de dimensiones excepcionales, constituye uno de los recursos botánicos protegidos más significativos del ecosistema neuquino, articulando la conservación ambiental con el patrimonio cultural e inmaterial del Norte neuquino.























