Mientras el invierno se caracteriza por las noches más extensas y los días más breves del calendario, el fenómeno astronómico marca el inicio de un proceso inverso: el aumento gradual de las horas de luz hasta alcanzar el solsticio de verano, cuando ocurre exactamente lo contrario.
Entre curvas de montaña, araucarias milenarias y panorámicas únicas, la Bajada del Rahue se consolida como uno de los recorridos turísticos más impactantes de la Patagonia.
La provincia afianza su liderazgo como destino invernal con inversiones en infraestructura, mejoras en centros de esquí y una oferta turística que combina naturaleza, aventura y servicios de primer nivel.