Las Olletas: el espectáculo geotérmico oculto que posiciona al norte neuquino como joya turística
En el extremo norte de Neuquén, rodeado por paisajes cordilleranos de altura y escenarios volcánicos únicos, Las Olletas se consolida como uno de los atractivos naturales más impactantes y estratégicos para el desarrollo turístico provincial.
Ubicado dentro del Área Natural Protegida Domuyo, este enclave geotérmico reúne fumarolas, vertientes termales, vapor emergente y pequeños géiseres naturales que transforman al lugar en un verdadero laboratorio geológico a cielo abierto en plena Patagonia.
El área protegida fue creada en 1989 y abarca más de 92 mil hectáreas de ecosistemas altoandinos, donde conviven biodiversidad autóctona, patrimonio arqueológico prehispánico y algunos de los paisajes más emblemáticos del norte neuquino.
El recorrido hacia Las Olletas no solo representa una experiencia turística, sino también una inmersión en la identidad geográfica y cultural de la región. Desde Chos Malal, el trayecto por la ruta provincial 43 atraviesa localidades como Las Ovejas y Varvarco antes de ingresar a la zona protegida, donde también sobresalen puntos icónicos como Los Bolillos, el Cajón del Atreuco y Aguas Calientes.
Uno de los rasgos más sorprendentes del sitio es la presencia de 18 vertientes y dos arroyos de aguas termales e hipertermales, algunas con temperaturas cercanas a los 90 grados. Estas condiciones generan permanentes manifestaciones geotérmicas visibles mediante columnas de vapor, fumarolas activas y pequeños géiseres que emergen naturalmente desde el suelo cordillerano.
Además de su enorme valor científico y paisajístico, las aguas termales de Las Olletas son reconocidas por sus propiedades terapéuticas, lo que fortalece el perfil del norte neuquino como destino vinculado al turismo de bienestar, naturaleza y aventura.
Desde el gobierno provincial se impulsa un modelo de desarrollo turístico sustentable para este tipo de espacios, priorizando la conservación ambiental, el trabajo de guías habilitados y la protección de ecosistemas sensibles que presentan características únicas en el país.
Las Olletas representa hoy una de las postales más poderosas del norte neuquino: un territorio donde la energía interna de la cordillera aflora a través del agua, el vapor y la actividad geotérmica, consolidando un paisaje vivo de enorme potencial turístico y ambiental.
Entre las actividades más elegidas por quienes visitan la zona se destacan los recorridos por fumarolas y géiseres naturales, caminatas de senderismo, fotografía de paisajes altoandinos, observación de fauna autóctona y circuitos guiados por sectores termales como Aguas Calientes, Los Bolillos y el Cajón del Atreuco.
Cómo llegar
El acceso al Área Natural Protegida Domuyo se realiza desde la ruta nacional 40 hasta Chos Malal. Desde allí, se continúa por la ruta provincial 43 atravesando Las Ovejas y Varvarco, para luego ingresar por caminos de ripio hasta el paraje Aguas Calientes.
Para acceder específicamente a Las Olletas es obligatorio realizar la excursión junto a guías locales habilitados, debido a que el sendero no se encuentra señalizado y el área presenta riesgos asociados a las altas temperaturas de las aguas y a la fragilidad del entorno geotérmico.





