Moquehue a caballo: tradición, turismo y una historia de vida que se consolida con habilitación oficial
Región del PehuénA orillas del lago Moquehue, donde la geografía impone un ritmo distinto y el paisaje domina la escena, la historia de José María Cordero se construye desde hace más de dos décadas sobre una misma base: trabajo, constancia y una conexión profunda con los caballos.
Prestador habilitado por el Ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales de Neuquén, lidera el emprendimiento Cabalgatas Arroyo Verde, una propuesta turística que combina naturaleza, experiencia y tradición en uno de los destinos más representativos de la cordillera neuquina.

“Nosotros hacemos cabalgatas guiadas en el lago Moquehue, y tenemos distintos tipos de cabalgatas”, explica Cordero, sintetizando una oferta que abarca desde recorridos breves hasta travesías de alta complejidad.
La propuesta incluye salidas de dos horas —realizadas hasta tres veces por día durante la temporada alta— y experiencias extendidas de 3 a 4 días, pensadas para quienes buscan una inmersión total en el entorno natural. “Es otra experiencia”, define, marcando la diferencia entre el turismo recreativo y la aventura de montaña.
El pulso de la actividad está determinado por la estacionalidad. Durante el verano, el ritmo es intenso y sostenido, mientras que en invierno la dinámica cambia: “Mandamos a los caballos a descansar porque con la nieve no se puede trabajar igual”, detalla. Sin embargo, incluso en temporadas intermedias, la actividad se mantiene activa con salidas reducidas.
El emprendimiento nació en 1998 en Villa Pehuenia y desde entonces consolidó un crecimiento progresivo, apoyado en una tropilla de caballos entrenados que permiten que cualquier visitante —aun sin experiencia previa— pueda acceder a la propuesta.
Entre los circuitos más elegidos se destaca el recorrido hacia el Arroyo Verde hasta la base del cordón montañoso Bella Durmiente, una postal natural que sintetiza bosque, agua y montaña. También se incluyen destinos como la Laguna Corazón, el Río Litrán y el volcán Batea Mahuida.
Detrás de la actividad hay una dimensión familiar clave. Álvaro Cordero, hijo de José, forma parte del proyecto y pone en perspectiva el proceso reciente de formalización: “La habilitación la obtuvimos gracias a un curso impulsado por la provincia”, señala.
Ese paso administrativo implicó un esfuerzo significativo. “Fue un sacrificio. Mi papá viajaba hasta Villa Traful para capacitarse”, recuerda, subrayando el compromiso detrás de la regularización del emprendimiento.
La implementación del sistema digital Tramitur facilitó el proceso, permitiendo agilizar trámites y cumplir con los requisitos exigidos. “Hoy tenemos la habilitación definitiva y estamos muy contentos”, afirma.
El acompañamiento institucional también fue destacado: “La gente de turismo estuvo siempre disponible ante cualquier duda”, remarcan desde el emprendimiento, valorando el rol del Estado en la formalización de prestadores.
Sin embargo, más allá de la estructura turística y administrativa, hay un eje que atraviesa toda la historia: la relación con los animales. “Mi padre es un fanático de los caballos. Toda su vida estuvo vinculada con ellos”, resume Álvaro, dando cuenta de un vínculo que excede lo laboral.
Hoy, con habilitación oficial y una trayectoria consolidada, Cordero continúa proyectando su actividad en un escenario donde el turismo de naturaleza gana protagonismo. Una historia que combina tradición, esfuerzo y una identidad profundamente arraigada al territorio.
Contacto
Cabalgatas Arroyo Verde
Instagram: @cabalgatasarroyo





