
La Ruta Nacional 40 vuelve a transformarse durante la temporada invernal. Entre bosques cubiertos de nieve, montañas, miradores y lagos que intensifican sus colores, el tramo que une San Martín de los Andes con Villa La Angostura propone mucho más que un recorrido: es una experiencia de montaña que cambia con el clima y la luz de cada jornada.





