Caviahue, el pueblo neuquino oculto entre un volcán activo, bosques de araucarias y termas curativas

Fundada sobre la margen del lago homónimo y rodeada por imponentes bosques de pehuenes o araucarias milenarias, la región modifica radicalmente su fisonomía según el ciclo estacional: mientras que los inviernos sumergen al pueblo en un manto de nieve ideal para los deportes blancos, los meses cálidos despliegan una red de senderos, saltos de agua y valles volcánicos.
Termas de Copahue y el circuito de las Siete Cascadas
La intensa actividad geotérmica de la zona —monitoreada de manera permanente en el volcan Copahue— nutre a uno de los centros de bienestar natural más importantes del continente. A escasos 17 kilómetros del pueblo, a unos 2.000 metros de altura, se alza el poblado termal de Copahue, reconocido internacionalmente por sus propiedades mineromedicinales.
De acuerdo con los registros oficiales, el complejo ofrece más de 20 tipos de aguas, fangos, vapores y algas con aplicaciones terapéuticas directas, cuya temporada de funcionamiento suele concentrarse durante el verano debido a las restricciones que impone la acumulación nívea en los accesos terrestres.
A pocos minutos del casco urbano, en tanto, se despliega otro de los grandes atractivos de la comarca: el circuito de las Siete Cascadas del río Agrio. Este trayecto peatonal, que inicia a apenas un kilómetro de Caviahue, serpentea entre formaciones de roca volcánica y vegetación autóctona para exhibir saltos emblemáticos como la Cascada del Basalto, la Cabellera de la Virgen, la Culebra y del Gigante.
A corta distancia se ubica además el imponente Salto del Agrio, una caída de agua de 45 metros de altura encajonada entre paredones minerales que combinan tonalidades ocres, rojizas y amarillas, convirtiéndolo en una de las postales más fotografiadas de la Patagonia andina.
Fuente: https://tn.com.ar





