La Ciudad Encantada existe en Taquimilán y es solo una parte de su historia
Región Alto NeuquénTaquimilán, el pueblo neuquino donde una ciudad fantasma convive con minas, volcanes y tradiciones centenarias
En el extremo norte de Neuquén, donde la Cordillera aún conserva rincones poco explorados por el turismo masivo, existe un pueblo que ha aprendido a construir su identidad entre relatos legendarios, antiguas explotaciones mineras, montañas milenarias y tradiciones rurales profundamente arraigadas.
Se trata de Taquimilán, una localidad ubicada a apenas 20 kilómetros de Chos Malal, sobre la Ruta Nacional 40, que acaba de celebrar un nuevo aniversario mientras avanza en una estrategia destinada a posicionarse como uno de los destinos emergentes más singulares del norte patagónico.
Aquí, la historia no solo se encuentra en los archivos o en los museos.
También aparece suspendida en el horizonte cuando las condiciones climáticas son las adecuadas y una misteriosa silueta parece dibujarse entre las montañas.
El fenómeno que alimenta la leyenda de la Ciudad Encantada
Pocos atractivos despiertan tanta curiosidad entre visitantes y pobladores como la llamada Ciudad Encantada, un fenómeno visual que con el paso de los años se transformó en uno de los símbolos más reconocidos de Taquimilán.
La referencia forma parte incluso del patrimonio cultural local gracias a una canción del músico neuquino Héctor Mauricio Sánchez, cuyas estrofas evocan una ciudad misteriosa que aparece y desaparece en medio del paisaje.
Según explica la directora de Turismo de la localidad, Laura Chamlat, el fenómeno suele registrarse entre mayo y julio bajo condiciones atmosféricas muy particulares.
“Tiene que estar sereno, sin viento y sin nubes. Cuando el último rayo de sol cae sobre el cerro Naunauco, se forma una especie de espejismo”, explicó Laura Chamlat.
La imagen proyectada sobre el horizonte ha dado lugar a innumerables interpretaciones. Algunos vecinos la consideran un presagio positivo; otros prefieren mantener el misterio.
Lo cierto es que el fenómeno se convirtió en una marca identitaria.
“Nombrás Taquimilán y enseguida alguien te dice ‘la Ciudad Encantada’”, señaló Chamlat.
Aunque no siempre es posible observarla, la oficina local de Turismo conserva registros audiovisuales y material interpretativo que permite a los visitantes conocer la historia detrás de este fenómeno que desafía la lógica y alimenta la imaginación colectiva.
Un aniversario que celebra cultura, tradición y pertenencia
Durante los festejos por un nuevo aniversario de la localidad, Taquimilán volvió a reunir a vecinos y visitantes de toda la región en una celebración donde la identidad rural ocupa un lugar central.
Peñas folklóricas, jineteadas, desafíos de tropillas, tiradas de rienda y bailes populares formaron parte de una agenda que reafirma la estrecha relación del pueblo con las tradiciones del norte neuquino.
La cercanía con Chos Malal y la conectividad que ofrece el acceso asfaltado han convertido a Taquimilán en un punto de encuentro regional para eventos culturales y comunitarios.
Las minas que construyeron la historia del pueblo
Si existe una actividad que marcó el desarrollo de Taquimilán a lo largo del siglo XX, esa fue la minería.
Los registros históricos ubican el inicio de esta actividad hacia 1943, cuando comenzaron a explotarse diversos recursos minerales que transformaron la economía local y dieron origen a numerosos asentamientos vinculados a la producción.
Hoy, esa herencia minera se ha convertido en un atractivo turístico.
A través de las denominadas "Caminatas con Historia", el municipio propone recorridos que combinan trekking, patrimonio geológico, memoria productiva y gastronomía regional.
“Taquimilán tiene sus inicios ligados a la actividad minera como principal motor económico. Tenemos registros desde 1943. A partir de eso empezamos a reconstruir la historia de otros yacimientos”, destacó Laura Chamlat.
Las primeras experiencias permitieron recorrer la histórica mina La Simita, donde se extraía asfaltita utilizada como combustible ferroviario, y los antiguos yacimientos de caolín destinados a la industria cerámica.
Este año, la propuesta avanzará hacia Rahueco, donde aún permanecen vestigios de explotaciones de hierro que formaron parte del desarrollo económico de la región.
Trekking, fósiles y sabores del norte neuquino
La próxima caminata histórica, programada para el 14 de junio, incluirá un recorrido de aproximadamente cinco horas entre ida y vuelta por senderos de baja dificultad.
La experiencia combinará actividad física, interpretación histórica, observación de flora y fauna nativa y descubrimiento de fósiles marinos conocidos como amonites, presentes en distintos sectores del territorio.
“La convocatoria fue enorme porque no es solo caminar. También está la historia de los mineros, el avistaje de flora y fauna y los amonites que aparecen en la zona”, explicó Chamlat.
La jornada concluirá con una propuesta gastronómica basada en productos típicos de la región, donde el tradicional chivo neuquino y los asados criollos ocuparán un lugar destacado.
El Naunauco, un gigante dormido que domina el paisaje
Entre todos los atractivos naturales de Taquimilán, ninguno tiene la presencia simbólica del cerro Naunauco.
Diversos estudios geológicos sostienen que esta formación montañosa podría tratarse de un antiguo volcán extinguido con una antigüedad estimada en 20 millones de años.
Su origen geológico explicaría la extraordinaria riqueza mineral que caracteriza a toda la región.
Durante décadas, sus laderas albergaron explotaciones de pirita, caolín, asfaltita, estroncio y otros minerales que impulsaron la economía local.
Actualmente, el municipio trabaja en la señalización de senderos para incorporarlo formalmente a los circuitos provinciales de trekking.
“Queremos que cualquier turista pueda hacer el ascenso de forma segura y autónoma”, afirmó Chamlat.
El recorrido completo puede demandar hasta ocho horas y presenta distintos niveles de dificultad según la ruta elegida.
Producción, vino y nuevos atractivos turísticos
Mientras fortalece su oferta de naturaleza y aventura, Taquimilán también impulsa proyectos vinculados a la producción local.
Entre ellos sobresale la Bodega Pueblo Encantado, emprendimiento que comienza a posicionarse dentro del circuito vitivinícola emergente del norte neuquino.
Durante tareas de perforación destinadas al riego, el establecimiento descubrió una fuente de agua sulfurosa con características similares a las existentes en Copahue.
La particularidad es que en este caso el agua emerge a baja temperatura, abriendo nuevas posibilidades para el desarrollo turístico y recreativo del predio.
A ello se suman otros proyectos como la revalorización de la tradicional piedra de afilar producida en la zona, la mejora del camping municipal, la incorporación de nuevos espacios gastronómicos y el desarrollo de un laberinto vegetal que busca convertirse en un atractivo para familias y visitantes.
Un destino que apuesta por su identidad
Taquimilán integra además una red territorial compuesta por los parajes Rahueco, Tres Chorros, Trailathué, Naunauco y Taquimilán Centro, conformando una comunidad que supera los 1.200 habitantes.
Lejos de competir únicamente con paisajes espectaculares, el pueblo ha decidido construir una propuesta turística basada en aquello que lo hace diferente.
La minería, la trashumancia, la producción local, la gastronomía regional y las leyendas populares forman parte de una misma narrativa territorial que busca ofrecer experiencias auténticas y profundamente neuquinas.
Porque el verdadero encanto de Taquimilán no está solamente en la misteriosa ciudad que aparece sobre el horizonte.
Está en la historia de una comunidad que aprendió a transformar sus raíces, su cultura y sus paisajes en una propuesta turística única dentro de la Patagonia.





